¿Vale la pena una mujer difícil?

Creo que todos hemos tenido una experiencia similar. Hablamos con una chica o incluso salimos con ella. Al parecer las cosas marchan bien y de repente ella parece perder el interés así que haces una de dos cosas: Intentas recuperar su interés o simplemente la dejas ir.

ADVERTENCIA: Este artículo podría ser un poco controversial así que quiero dar especial énfasis a que no todas las personas ni la motivación de sus comportamientos son iguales. Además, quiero pedir al lector prestar atención a los puntos clave que quiero demostrar.

Se trata de estrategia

En este caso en específico consideraremos que la razón por la que una chica da señales de haber perdido el interés es por estrategia.

¿Qué quiere decir esto? Ella sabe que tiene tu interés así que finge estar desinteresada para que así, tu grado de inversión sea mayor.

¿Por qué? Cuando ella desaparece sientes que has perdido tu progreso que tanto te ha costado, así que decides invertir más en ella para recuperar lo ganado ya que, ¿a quién le gusta perder lo que tiene?

¿Está esto mal?

La respuesta corta es NO. Simplemente se trata del juego de la seducción. Así como los hombres intentamos generar emociones positivas en una mujer antes de invitarla a salir para que así sea más probable que acepte, ellas también tienen técnicas que a veces por ejemplo, consisten en molestarse por algo de poca importancia para comprobar tu grado de interés en la relación.

¿Por qué hacerse la difícil es una técnica efectiva?

Desde mi punto de vista personal, creo que el sexo está sobre valorado y en especial el femenino, al punto que he llegado a escuchar frases como:

“La mujer solo vale una vez”

La cual se refiere a la virginidad femenina. Otro punto que considero de origen es la conservación de la virginidad hasta el matrimonio, que a pesar de ser cada vez más rara en nuestros días aún se conservan estrategias de seducción que cubrieron una necesidad de esos días.

La herencia social

En la actualidad existe una mayor libertad sexual con menos prejuicios. Sin embargo, no siempre fue así. Hace algunas décadas era inaceptable que una mujer tuviera relaciones sexuales con alguien que no fuera su esposo. Así que teníamos dos jugadores en el juego de la seducción:

  • El hombre sexual: Ciertamente hay y hubo hombres que buscaban tener una relación sentimental, física y espiritual con una mujer ya que buscamos diferentes cosas durante el curso de nuestras vidas pero ¿Qué pasaba con aquellos hombres que aún no estaban listos para esto? Hombres que sólo querían tener sexo se topaban con una pared al ver que su actual pareja era inflexible al respecto. Ella no estaba dispuesta a ceder a menos claro, que se casaran.
  • La mujer y su reputación: Por el otro lado, se encontraban las mujeres cuyo valor percibido por la sociedad estaba altamente relacionado con su belleza y su reputación. Ella sabía que tenía que tener una reputación honorable pues nadie quería estar con una cualquiera, así que ella se veía obligada a seguir al pie de la letra las normas de la sociedad.

Los premios y la derrota para ambos

Así lentamente las relaciones comenzaron a basarse en un marco de “creación de méritos y recompensas”. Es decir, si un hombre quería tener sexo entonces debía casarse con su mujer. De modo inverso, si un hombre se comprometía con una mujer, ella lo premiaba.

El problema de esto es que pronto se dejaron de hacer las cosas que se querían hacer y se comenzaron a hacer aquellas que se suponía se debían hacer.

Para entender mejor la gravedad de esto hazte la siguiente pregunta: ¿Cuántos hombres crees que se casaron con una mujer cuando lo único que querían era tener sexo?

Del mismo modo ¿Cuántas mujeres crees que se han casado con un hombre sólo porque él ha acumulado suficientes méritos?

Desafortunadamente, gracias a esta herencia social terminamos con un montón de parejas infelices que no llegan nunca a realizarse y mucho menos a encontrar una pareja afín a ellos. Tenemos hombres que se casaron no por amor sino por una necesidad de sexo y mujeres que se casaron con hombres porque les brindaban seguridad sin estar enamoradas.

Qué es hacerse la difícil?

Quizá diferentes personas entiendan de diferente manera este concepto. Para mí es lo siguiente:

La intención de postergar el sexo o cualquier acto relacionado, con el fin de obtener más inversión por parte del hombre antes de llegar al sexo.

Como dije antes, esto no es necesariamente malo pero la pregunta del millón es, ¿Realmente vale la pena una mujer difícil?

¿Deberías luchar por una mujer difícil?

Sin duda, la respuesta no es sencilla. Todo depende de sus motivos y su enfoque. Analicemos tres posibles enfoques:

1.      Ella es difícil porque quiere control

Ella ve la relación o la seducción como un juego que ella controla. Exige ciertas inversiones, atenciones y sacrificios que espera de tu parte y cuando actúas como ella quiere, entonces te premia. Por consecuencia, si en determinado momento dejas de comportarte como ella quiere, esos premios comienzan a desaparecer.

Este tipo de chica sabrá mantenerte motivado, te hablará de lo que podrías llegar a tener con ella si logras los méritos necesarios. Sin embargo ¿Por qué debería interesarte este tipo de mujer?

Con una mujer así, te la pasarás tratando de complacerla, serás su sirviente y todo para ganar su aprobación. Sin embargo, te diré algo:

No necesitas su aprobación, porque ambos son semejantes. Ella no es superior a ti. No necesitas sus premios ni ganarte nada, porque lo que pasa entre los dos, lo crean ambos.

2.      Ella es difícil porque le importa lo que piensen los demás

Quizá ella no intenta controlarte, realmente le gustas y quiere que seas feliz con ella. Sin embargo, algo la detiene. Tal vez ella quisiera escaparse este fin de semana contigo a la playa o simplemente querría secuestrarte en su recámara pero, simplemente no lo hace.

Ella ha sido influenciada por figuras cercanas a ella que le han dicho que tiene que esperar y guardar sus impulsos y deseos para el momento adecuado.

¿Qué significa esto? Que a pesar de que ella podría ser una buena chica, es una chica que no es libre y al no serlo, nunca llegarás a conocerla realmente.

¿Qué pasaría si de repente esas cadenas desaparecen? Quizá sentirías que no conoces a esa persona.

3.      Ella es difícil porque busca una conexión

Finalmente, una chica puede ser difícil simplemente porque no has llegado a ese punto con ella. Quizá falta química, quizá ella se valora tanto a sí misma que se exige encontrar a alguien realmente afín a ella para tener una relación, pero en el momento en el que encuentra a esa persona, se deja llevar sin ataduras porque es lo que ella quiere y no le importa lo que los demás piensen porque ella es libre.

¿Deberías insistir con una chica difícil?

Después de todo lo anterior deberá ser más fácil decidir. Primero que nada pregúntate:

  • ¿Quieres ganarte sus premios o prefieres crear momentos juntos?
  • ¿Quieres limitar tu relación con reglas que ni siquiera ella comprende o quieres crear tu propio concepto de libertad de pareja?

Si aún hay dudas, te contaré una pequeña experiencia personal:

Conocí a una chica con la que mensajeábamos y a veces salíamos. Las cosas parecían progresar y era evidente que ambos teníamos interés. Sin embargo ella era dos personas distintas. Por mensajes era una chica desinhibida, atrevida y coqueta y en persona era tímida y recatada y a veces se daba el gusto de simplemente desaparecer cuando quedábamos de salir. Así que me cuestioné a mí mismo y llegué a la conclusión de que el siguiente consejo de seducción femenina es inútil:

“Hazte la difícil y él se enamorará.”

Si alguna chica lee esto, no hagan caso de ese consejo ya que está incompleto. Pueden llegar a arruinar la oportunidad de tener una buena relación. Mejor sigan este consejo:

Si una chica se hace la difícil pero ni siquiera tiene personalidad atractiva, entonces no me está dando razones para luchar por ella. Si una chica poco interesante se hace la difícil, no me enamoraré, perderé el interés. Para luchar por una mujer difícil, debe haber algo que valga mucho la pena.

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About Author

Memo Cort es guitarrista y compositor en Alley. Como fundador de 2masculine cree firmemente que la desenvoltura social abre más puertas que cualquier otra habilidad.

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